Que es la fisura

      A la hora del nacimiento de un bebé con esta anomalía es difícil dar una explicación de la misma a las personas que nos rodean. Así por ejemplo: “El/ella nació con un hueco en la boca, los doctores lo arreglarán pronto” o   “ El/ella nació con una separación en el labio, los doctores lo arreglarán en unas cuantas semanas”. Es necesario que se les asegure que el “hueco” no causa dolor al bebé.

   ¿Qué es una fisura labio-palatina?

   Los niños con labio y/o paladar fisurado nacen con un desarrollo incompleto del labio superior y/o paladar. En otras palabras, es como si el labio y/o paladar no se hubiesen terminado de unir.

    Puesto que el labio y el paladar se desarrollan separadamente puede haber niños con fisura en el labio y no en el paladar, con fisura en el paladar y no en el labio, y con fisura en ambos.

    Una fisura en el labio puede ser desde un ligero “pellizco” hasta la separación completa de aquel e incluso afectar a la nariz. Esto puede ocurrir en un lado o en los dos. En el primer caso se llama labio fisurado unilateral y en el segundo labio fisurado bilateral.

 Fisura simple de labio sin división palatina

Fisura total de labio sin división palatina

 

    En el paladar fisurado también existen distintos grados. Desde una pequeña fisura en el paladar blando hasta  una fisura bilateral completa.

Fisura labio-palatina total

Fisura labio-palatina total

Fisura bilateral asimétrica simple

Causas del labio y/o paladar fisurado

   Las fisuras del labio y/o paladar son unos de los defectos de nacimiento más comunes. Ocurre en todas las razas y grupos de personas. Aproximadamente uno de cada setecientos a setecientos cincuenta nacimientos presentan labio y/o paladar fisurado.

   ¿Porqué ocurre?

   No hay una sola causa. La mayoría de las fisuras parecen deberse a una combinación de factores heredados (genéticos) y ciertos factores “ambientales” (pesticidas, insecticidas, ciertos medicamentos, etc.). La fisura ocurre muy a principios del embarazo, alrededor de la octava semana.

   ¿Cómo se trata?

   El labio fisurado y/o la fisura palatina se tratan desde muy diversos frentes: cirugía plástica, cirugía maxilofacial, otorrinología, logopedia, ortodoncia, genética, etc.

   Debido a que actualmente en España el tratamiento de este defecto está diversificado, uno de los objetivos prioritarios de nuestra asociación es conseguir de las instituciones implicadas la organización global del tratamiento mediante la creación de equipos multidisciplinares de tal modo que exista una coordinación entre cada uno de los especialistas para tratar a estos niños.

   La cirugía se realiza de forma progresiva y dependiendo de la edad, peso y circunstancias específicas de cada caso. Por regla general se empieza a los tres meses de vida o cinco kilos de peso. El objetivo de la cirugía en el labio es cerrar la fisura con una mínima cicatrización y la meta de la cirugía palatina es cerrar la fisura de modo que el niño pueda comer, beber y hablar normalmente. Para cuando el niño ha cumplido un año y empieza a hablar, generalmente el labio y/o paladar ya han sido cerrados.

   Es muy probable que sea necesario realizar intervenciones quirúrgicas adicionales. El labio, la nariz y el paladar pueden todos exigir más cirugía a medida que la cara crece y el niño llega a una edad madura. Esta cirugía se programará para conseguir apariencia y habla normales. Alguna cirugía, como la de la nariz, a veces se pospone hasta la adolescencia cuando el rostro ha llegado a su pleno desarrollo.

 

Fisura unilateral derecha total

Resultado labial post-operatorio

 

Fisura bilateral total

Dentición a los cinco años

Alimentación de un bebé con fisura de labio y/o paladar

   Generalmente los bebés con una fisura de labio y/o paladar blando pueden ser alimentados como cualquier otro bebé. Aunque éstos y los que tienen paladar fisurado bilateral completo pueden necesitar algunos cambios: utilización de tetinas especiales que se puedan exprimir si el bebé no puede succionar bien, incluso a veces una pequeña placa desmontable (hecha por un ortodoncista) se coloca en el cielo de la boca a modo de paladar para ayudarlo en su alimentación y para evitar que se produzcan aspiraciones del alimento a través del conducto nasal.

Cuidado de los oídos

   Los niños con fisura de paladar corren un verdadero riesgo de tener infecciones en los oídos. Estos problemas son consecuencia de la función inadecuada de alguno de los músculos del paladar. Estos músculos se necesitan para abrir los trompas de Eustaquio (pequeños tubos que conectan la garganta con el oído medio). Cuando estos tubos no se abren se puede acumular líquido en el oído, denominándose esta condición otitis media. El líquido se puede infectar y el niño contraer fiebre y dolor muy intenso en el oído. Debido a la frecuencia de este problema los padres deben asegurarse que el oído del niño sea examinado periódicamente por un otorrino.

Cuidado dental

   Los niños con labio y/o paladar fisurado presentan problemas dentales específicos relacionados con la fisura. Algunos dientes pueden tener una forma incorrecta, una posición incorrecta o incluso estar totalmente ausentes, siendo los dientes más comúnmente afectados los incisivos superiores en el lado de la hendidura. Debido a ello, el ortodoncista juega un papel importantísimo por la serie de complicaciones que estos pacientes presentan en la cavidad bucal.

Desarrollo del habla

   En más el ochenta por ciento de los niños afectados por una fisura de paladar habla normalmente una vez que su paladar se ha cerrado, aunque para ello pueden necesitar terapia logopédica. Para que el desarrollo de su lenguaje sea lo más correcto posible. a partir de los tres años, deberán ser valorados por un logopeda para precisar si en cada caso en particular es necesaria dicha terapia.